PRELACIÓN DE GARANTÍAS Y EQUILIBRIO ENTRE LAS PARTES

Recientemente, un Juzgado ha dado la razón a unos padres que, afianzando el préstamo hipotecario concedido a su hija, ven su patrimonio ejecutado sin que la entidad bancaria haya acudido con carácter previo a la vivienda afectada en virtud de la renuncia expresa “a sus derechos de orden, excusión, división y extinción y a cualesquier otros derechos que pudieran tener en el futuro como fiadores”.

La sentencia, pionera en España, se ampara en los criterios señalados por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea para concluir con el carácter abusivo de la cláusula de renuncia anteriormente referida.  Dicha cláusula abusiva no sólo implica el carácter solidario de una fianza colocando al fiador en una situación semejante al deudor principal, sino que como señala la sentencia “hace de la fianza una garantía que se añade a una garantía anterior, como es la hipotecaria, por lo que resulta inexplicable que se renuncia todos los derechos que recoge”.  En definitiva, “El consumidor, con su renuncia, queda en una situación jurídica menos favorable de la que sería razonable suponer atendida la existencia de un deudor principal y un refuerzo de las garantías mediante la hipoteca.  Si se hubiera negociado de forma leal y equitativa, no es fácil presumir que se hubieran aceptado dichas renuncias que colocan al que se cree avalista en idéntica situación que el deudor solidario, pero sin percibir las contraprestaciones de aquel. “